-->El sábado 26 de Junio de 2010, se realizo el III ENCUENTRO DE EXPERIENCIAS AGROECOLOGICAS DEL NUDESUR, Evento Organizado por el Núcleo de Desarrollo Endógeno “NUDESUR” y La Universidad Bolivariana de Venezuela y su PFG Agroecología
Este importante encuentro de Saberes se desarrollo en la Sede del NUDESUR, Caserío El Potrero – Guanare
En esta actividad a la cual también asistieron estudiantes del PFG Gestión Ambiental del estado Barinas, y productores de la zona, se desarrollaron las siguientes actividades:
Se efectúo una dinámica denominada "Vamos a Conocernos" a cargo del estudiante de Agroecología Ismael Ortiz
Seguidamente el Sr. Ricardo Ocanto en su condición de Coordinador General del Nudes Surugapo, hablo sobre la reseña histórica del NUDESUR
A las 10:00 am, el estudiante Alberto Vergara del PFG Gestión Ambiental en representación del estado Barinas, presento El Diagnostico Integral de Situaciones Socio - ambientales del Caserío "Los Mangos"
Llegada las 11:00 am, se paso a disfrutar de un merecido Refrigerio, que contó con la valiosa participación en calidad de responsables de la actividad de las estudiantes Carmen Andrade (Portuguesa) y Carmen Benítez (Barinas)
Este importante encuentro continúo con la presentación de las Experiencias de Pasantias de los Estudiantes de Agroecología, a cargo de Vladimir Vásquez y José Mujica.
Una vez concluida estas experiencias se realizaron las siguentes ponencias: "La cultura agroecológica para la construcción del Socialismo del siglo XXI", a cargo de Víctor Peralta y correspondió al Prof. Gustavo Ramírez (Barinas) presentar el "Proyecto Todas las manos a la siembra
Concluidas las ponencias se degusto de un "Cochino" criado Agroecologicamente y de un suculento Arroz con Pollo, esta actividad se realizo bajo la atención de Carmen Luisa (Barinas) y Petra Pacheco (Portuguesa)
Culminado el Almuerzo y el compartir ameno, se estableció un "Debate Socialista" moderado por Eglis Frías (Barinas), en el cual se desarrollaron gran cantidad de ideas para la formación ideológica.
Una vez fortalecida nuestra preparación ideológica se realizo la actividad de cierre de este "II Encuentro de Experiencias Agroecológicas del NUDESUR", como lo fue el Acto Cultural amenizado con talento en vivo presentándose Los Principiantes del Merengue, con su repertorio de merengue campesino y música llanera.
De esta Forma se cerro el "II Encuentro de Experiencias Agroecológicas del NUDESUR" creando gran expectativa para el III Encuentro...
La finca es una unidad de producción agrícola dentro de una región con una superficie variable, manejada por un individuo o grupo de individuos. Esta constituida por uno o más agroecosistemas y el subsistema socioeconómico. En este ultimo se incluyenrelaciones sociales y económicas de los trabajadores agrícolas y sus familias respectivas o de la familia campesina en el caso de las fincas `pequeñas. En sentido amplio, la es considerada por muchos autores como agroecosistema. (IMCA, 2003).
La finca tradicional se caracteriza por presentar diversidad de áreas en el plano horizontal; la vegetación en algunas áreas presenta varios estratos verticalesdonde se integran especies forestales, frutales, cultivos agrícolas transitorios, plantas medicinales, especies reguladoras de agua y para construcción; estas especies se encuentran mezcladas en el espacio y son simultáneas en el tiempo, en arreglos que tienen como finalidad obtener mayor rendimiento por unidad de área en forma sostenible. (Rodríguez, 2003)
Por otro lado Krishnamurthy y Ávila (1999), se refieren a las fincas como el marco conceptual básico para la toma de decisiones y análisis de los sistemas de uso de la tierra, en donde es la familia quien generalmente maneja una combinación de cultivo, ganado, sistemas de producción de árboles para la satisfacción, junto con otras actividades no agrícolas y fuera de la finca, para satisfacer necesidades básicas.
CONCEPTO DE AGROECOSISTEMAS O SISTEMAS AGRICOLAS:
Los términos agroecosistema y sistema agrícola han sido usados para describir actividades agrícolas realizadas porgrupos de personas, (Altieri, 1999).
Los sistemas agrícolas constituyen un subconjunto de los sistemas ecológicos ya que tienen numerosos componentes ecológicos, las diferencia entre estos y los ecosistemas restantes radica en que ellos tienen el propósito de satisfacer las necesidades humanas de productos agrícolas (Hart, 1985 y Spedding 1975, citados por García 1999)
Los agroecosistema es un sistema ecológico que cuenta con una o más poblaciones de utilidad agrícola y el ambiente con el cual interactúa. Sus componentes principales son los subsistemas de cultivos o animales y se identifica prácticamente por las parcelas o áreas de la finca donde se tienen cultivos y sus asociaciones o las unidades de producción pecuaria, constituyendo cada una de estas a su vez un agrosistema. (García, 1999).
Los sistemas agrícolas son artefactos humanos y las determinantes de la agricultura no terminan en los límites de los campos. Las estrategias agrícolas no solo responden a presiones externas del medio ambiente, presiones bióticas ydel proceso de cultivo sino que también reflejan estrategias humanas de subsistencia y condiciones económicas (Ellem, 1982, citado por Hecht 1999).
Al igual que otros, los agroecosistemas se estructuran jerárquicamente con estrechas interrelaciones verticales y horizontales, entre sistemas desde nivel mundial hasta el del cultivo o unidad de producción. (Hart, 1985 citado por García 1999).
El sistema agrícola esta influido por factores exógenos de una naturaleza social, política, económica o ecológica. Entender las interacciones entre los sistemas de producción familiar, tanto en términos de ambiente endógeno como exógeno del sistema agrícola es esencial para empezara dar prioridad a las necesidades de la unidad familiar(Krishnamurthy y Ávila, 1999).
Los agroecosistemas tienenvarios grados de resilencia y de estabilidad pero estos no están estrictamente determinados por factores de origen biótico o ambiental. Factores sociales como el colapso de los precios del mercado o cambios en la tenencia de la tierra, pueden destruir los sistemas agrícolas tan decisivamente como una sequía, explosiones de plagas o la disminución de los nutrientes del suelo (Hecht,1999).
La meta de la teoría general de sistemas no es buscar analogías entre las ciencias, sino tratar de evitar la superficialidad científica, que ha estancado a las ciencias, para ello emplea como instrumentos, modelos variables y transferibles entre varios componentes científicos, toda vez que dicha extrapolación sea posible e integrable a las respectivas disciplinas. (LOPEZ, 2002)
En las definiciones más corrientes se identifican los sistemas como conjuntos de elementos que guardan estrechas relaciones entre sí, que mantienen al sistema directo o indirectamente unido de modo más o menos estable y cuyo comportamiento global persigue, normalmente, algún tipo de objetivo. Esas definiciones que nos concentran fuertemente en procesos sistémicos internos deben, necesariamente, ser complementadas con una concepción de sistemas abiertos, en donde queda establecida como condición para la continuidad sistémica el establecimiento de un flujo de relaciones con el ambiente. (Arnold y Osorio, 1998)
Comprende una metodología para la construcción de modelos de sistemas sociales, que establece procedimientos y técnicas para el uso de lenguajes formalizados.
DESARROLLO LOCAL SOSTENIBLE
La segunda mitad de los noventa se caracterizo por un resurgimiento del interés por el desarrollo rural y la agricultura sostenible, observándose una evolución en su sustentación: a) del privilegio de la finca comounidad básica de intervención a una que privilegia la comunidad, la micro región, la cuenca; b) de la agricultura basada en el aprovechamiento y extracción de la naturaleza a una agricultura que maneja en forma sostenible los recursos naturales; ,c) de propuesta que privilegia exclusivamente los resultados en el corto plazo, a una que sin descuidar las necesidades del corto plazo, asegura su sostenebilidad en el mediano y largo plazo. (Ojeda, 2002)
En el contexto de la actual economía mundializada, y aprovechando la flexibilización de los procesos productivos y la revolución de la microinformática y de las comunicaciones, recobra importancia el aprovechamiento de los recursos locales endógenos expresados en sus potencialidades culturales, institucionales, económicas, sociales y políticas para el desarrollo de sistemas territoriales innovadores y competitivos. (CEPAL, 2004)
En primer lugar, se parte de la aseveración de que el desarrollo local está condicionado por el entorno externo, el cual puede ser más o menos favorable al mismo. Es un marco de referencia que es necesario tener en cuenta para analizar sus restricciones y potencialidades pero respecto al cual es poco lo que se puede hacer. (CEPAL, 2004)
Si se parte del convencimiento de que las posibilidades del desarrollo local están radicadas en la factibilidad de explotación del potencial de recursos endógenos de un determinado espacio territorial, una cuestión clave a trabajar es, como detectar, utilizar y activar el mismo, por parte de un conjunto posible de agentes de cambio locales que se proponen alcanzar determinados objetivos de desarrollo se pueden resumir, entre otros, en creación de empresas y empleos, innovación tecnológica, redes de cooperación, formación de recursos humanos, desarrollo social.
GESTION ESTRATEGICA AGRICOLA
La Gestión Agraria Sostenible fue definida como la acción que se realiza para la toma de decisiones en la planificación, ejecución, control y evaluación de la actividad de producción y servicios en el sector agrario de un territorio sobre bases científicas y principios de sostenibilidad ecológica, social y económica. Posee varios objetos de actuación que se integran en la finalidad de potenciar el manejo racional de los componentes del agroecosistema. (Socorro, 2004)
La Gestión Agraria Sostenible considera en primer lugar los atributos de la sostenibilidad en lo que se refiere a justeza social, factibilidad económica, adaptabilidad cultural y protección del ambiente. Son estos atributos entonces componentes de la gobernabilidad. La sostenibilidad de la gestión agraria en sí está en estrecha relación con el fin “seguridad alimentaría”. (Socorro, 2004)
De esta manera la Gestión Agraria Sostenible abarca las dimensiones fundamentales de la sostenibilidad: dimensión social, económica y ambiental, así como las cualidades de los agroecosistemas: productividad, estabilidad, resiliencia y equidad.
El mismo autor considera que los recursos que participan del proceso y su desempeño, se cuenta entonces con los elementos para definir descriptores e indicadores de sostenibilidad con el propósito de dar seguimiento al proceso de transformación.
Los indicadores de la sostenibilidad social, económica y ambiental, constituyen entonces una herramienta de la gestión para la toma de decisiones, entre ellas la toma de decisiones de gobierno a diferentes niveles y concretamente gobierno al nivel territorial. (Socorro, 2004)
Gestión Agraria sobre la base de Indicadores de Sostenibilidad
Todo sistema de gestión requiere de evaluación y retroalimentación, si se trata de la gestión de un sistema que aspira a un desarrollo sostenible, necesariamente tendrá que sustentarse en un sistema de indicadores. De esta forma los indicadores se convierten en la base de la gestión. Zoltan (2001), expresó la importancia de los indicadores para evaluar los esfuerzos para crear una cultura de la sostenibilidad.
La importancia de los indicadores de sostenibilidad en sistemas agrícolas ha sido atribuida a que permiten conocer el estado de los recursos en explotación en el agroecosistema, al nivel particular de un campo, una finca, una localidad o un país. Así mismo se señalan distintos aspectos de los indicadores que le imprimen utilidad en el monitoreo de impactos ambientales, sociales y económicos con el objetivo de la gestión de los recursos humanos, naturales, de capital y de producción. (Socorro, 2001)
Sobre el trabajo con indicadores, se plantea que su uso es de importancia relevante cuando se construyen de manera participativa con las comunidades (Altieri, 1992). Beemans (1997), señala la importancia de indicadores no utilizados tradicionalmente como aquellos que reflejen prácticas ambientales, equidad de género, respeto a los derechos humanos y gobierno participativo.
Los indicadores, como instrumentos para medir y monitorear cambios económicos y sociales, constituyen herramientas esenciales para el desarrollo (Ferraz et al., 2000; Hambly, 1997). Stephen (2001) señaló que la sostenibilidad en sí misma es un concepto evaluativo.
Orone (1997), significó la importancia de la participación popular en el planeamiento descentralizado lo cual será posible solo cuando se combinen indicadores comunes con indicadores científicos y se apliquen en el marco de un proceso de planificación participatorio.
Por otra parte Kipuri (1997), concedió una gran importancia a aquellos indicadores del desarrollo que son entendibles por la propia gente que participa de él y que responde a raíces y modos de vida culturalmente profundas. Kline (1996) reafirma la importancia de medir indicadores del desarrollo de la comunidad en cuatro de sus características fundamentales: Seguridad económica, Integridad ecológica, Calidad de vida y Fortalecimiento y responsabilidad.
El papel de un indicador es hacer comprensibles y perceptibles los sistemas complejos (Ebbs ,1997; Center of Excellence for Sustainable Development, 1999),
Bosch (1997), señala que un énfasis mayor debe ser otorgado al papel de los factores sociales, culturales, antropológicos y económicos para la aceptación de sistemas de manejo sostenible de tierras. Sobre este planteamiento, este autor, sugiere que se debe trabajar más en los métodos estadísticos y la investigación sobre tecnologías sostenibles y otorga especial importancia al desarrollo de indicadores cuantitativos y la contabilidad ambiental.
En el monitoreo de la sostenibilidad al nivel de explotaciones agrícolas se han trabajado distintos indicadores. Entre los indicadores que pueden ser utilizados para evaluación ambiental en agricultura se encuentran el uso de energía externa respecto a labores de mecanización, riego, fertilización química y uso de pesticidas (BMZ, 1997). En el trabajo hacia patrones de sostenibilidad agrícola, en la agenda global tres retos fundamentales de la sostenibilidad han sido encontrados: ampliar la productividad del suelo de acuerdo a la demanda, uso eficiente de los suministros de agua disponibles de manera que no cause problemas y preservar la diversidad genética y biológica y de los sistemas agrícolas (Bembrook y Groth, 2001).
Dahl (1996), señala como una vía para expresar el concepto de sostenibilidad sin fallar en juzgar valores sobre el desarrollo sería la de producir indicadores vectores que muestren la dirección y velocidad de movimiento hacia o desde una meta.
La importancia de los indicadores de sostenibilidad en la agricultura ha sido atribuida también a la posibilidad de implementar y evaluar sistemas de manejo agrícola integrados, a fin de lograr sus objetivos agronómicos y ambientales. Varios indicadores pueden definirse al nivel de campo y finca para medir el impacto ambiental de técnicas agrícolas tales como la cobertura del suelo, rotación de cultivos, impacto de pesticidas, manejo del nitrógeno, etc. (Miranda, Mattos y Mangabeira, 2000; Herzog y Gotsch, 1998)
Parr (1992). Refiere otra experiencia que se ha desarrollado recientemente en la cual se usan indicadores al nivel de campo y finca en referencia a la calidad del suelo en cuanto a compactación, erosión y fertilidad. Debido a lo dinámico que resultan los índices biológicos y ecológicos del suelo, se requiere un monitoreo efectivo y programas de investigación para desarrollar bases de datos apropiadas para la investigación y la transferencia de tecnología. Así mismo se desataca por este autor que esos índices pueden servir como indicadores tempranos de la degradación de suelos y como inciden en la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
Holmberg, Karlsson y Svedin (1992) atribuyeron la importancia de los indicadores como apoyo a discusiones entre la sociedad y los tomadores de decisiones, como parte del análisis de impactos ambientales y como una herramienta en la evaluación de varios planes y proyectos. Existe una necesidad de indicadores que capturen las partes esenciales de la sociedad y su ajuste con sus relaciones físicas con la naturaleza. Los indicadores socio - ecológicos deben contribuir al control de mecanismos que se requieren con urgencia en la sociedad. La iniciativa del Forum de Bellagio, combinó el uso de la ciencia con las necesidades prácticas de los tomadores de decisiones (IISD, 2001)
En sistemas agrícolas, Lefroy y Hobbs (1997), estudiaron indicadores sobre el ciclo del agua, el ciclo de los nutrientes, la energía y la diversidad para investigar el uso de suelos en las fincas.
Strömsborg (2001), al referirse al entorno agrario, señaló que los indicadores proveerán información a los tomadores de decisiones y a todo el público sobre el estado actual y los cambios en las condiciones del medio ambiente en la agricultura, asesorar a los tomadores de decisiones para el mejor entendimiento entre las causas y efectos del impacto de la agricultura y de la apolítica agrícola sobre el ambiente, así como ayudar a guiar sus respuestas a los cambios en las condiciones ambientales.
LOS SISTEMAS DE CONOCIMIENTO Y DE INFORMACION AGRICOLA PARA EL DESARROLLO RURAL.
Los sistemas de conocimiento y de información agrícola para el desarrollo rural (AKIS/RD sus siglas en ingles Agricultural Knowledge and Information System for Rural Development), es la respuesta lanzada por la FAO y el Banco mundial, ante el desafió inmenso que tienen las instituciones publicas y privadas frente a la problemática que enfrenta la agriculturaen la actualidad y a nivel mundial, esas necesidades de aumento en la producción de alimentos, además de mejorar los ingresos a nivel rural, el equilibrio que debe existir entre la intensificación agrícola y la responsabilidad con la sostenibilidad ambiental, entre otras.
Según la FAO (2000) Los sistemas de conocimiento y de información agrícola para el desarrollo rural conectan a la población con las instituciones a fin de promover el aprendizaje mutuo, y así generar, compartir y utilizar las tecnologías, el conocimiento y la información relacionada con la con la agricultura. El sistema integra a los agricultores, instructores agrícolas,investigadores y extencionistas, a fin de encauzar el conocimiento y la información provenientes de varias fuentes y lograr así una agricultura y un nivel de vida mejores. Esta investigación se ilustra en el triangulo de del conocimiento (figura 1).
La población rural, especialmente los agricultores se encuentran en el centro de del triangulo del conocimiento. La educación, la investigación y la extensión son servicios (públicos o privados) diseñados para responder a sus necesidades de conocimiento, cuyo fin es mejorar la productividad, el nivel de ingresos y bienestar, asi como manejar de manera sustentable los recursos naturales de los cuales dependen. (FAO 2000).
Una capacidad de respuesta a las necesidades de la población rural, así como una orientación hacia sus metas, garantiza un nivel de sinergia en las actividades que realizan los instructores agrícolas, los investigadores y extencionistas. Los agricultores y otros miembros de la población rural son actores dentro del sistema de conocimiento, no son simplemente destinatarios. (FAO,2000).
I PARTE Estudiantes de Agroecología de Suruguapo Realizan Trabajo de Agricultura Urbana en la Sede de la UBV en Guanare Antes El que Siembra y Cuida Cosecha...
El sabado 26 de Junio de 2010, a partir de las 9:00 am se estara realizando el III ENCUENTRO DE EXPERIENCIAS AGROECOLOGICAS DEL NUDESUR, Evento Organizado por el Nucleo de Desarrollo Endogeno “NUDESUR” y La Universidad Bolivariana de Venezuela y su PFG Agroecología
Este importante encuentro de Saberes se desarrollara en la Sede del NUDESUR, Caserío El Potrero – Guanare
El día 20 de Mayo de 2010, los estudiantes de Agroecología de la UBV, realizaron una jornada de reforestación en el marco de las actividades del Día Mundial de la Tierra y del Día del Arbol.
Se realizo la plantación de 500 arboles de diferentes especies autoctonas de la zona.
1. Introducción El diagnóstico de sistemas agrícolas es un conjunto de procedimientos para describir y analizar dichos siste-mas, identificar sus limitaciones así como las causas de éstas y las potencialidades o posibles soluciones para mejorar su funcionamiento, en un orden de prioridad.
2. Objetivos del diagnóstico agroecológico a) Describir los sistemas agrícolas, sus circunstancias, las diferentes tecnologías, zonas agroecológicas y tipos de agricultor.
b) Identificar la presencia de limitaciones o problemas que afectan el funcionamiento del sistema y su sostenibilidad.
c) Entender las causas que originan estas limitaciones.
d) Identificar potencialidades o posibles soluciones a los problemas detectados, que aborden sus causas y que sean compatibles con la realidad y racionalidad de los productores.
e) Determinar necesidades de investigación y sus prio-ridades relativas, así como de otras acciones técnicas. estos objetivos raramente pueden lograrse totalmente desde el primer diagnóstico incluso después de varios años persisten interrogantes y surgen problemas nuevos en los diagnósticos sucesivos.
f) Estimar preliminarmente la sostenibilidad del siste-ma agrícola, a partir de la definición, la observación y captación de información de los indicadores de soste-nibilidad apropiados para el sistema.
3. Pasos a seguir
Paso I. Selección del área y coordinación con directivos locales, de la empresa o cooperativa y el jefe o dueño de la finca.
Paso II. Revisión de la información secundaria previamente obtenida (clima, suelos, uso idóneo de la tierra, historial del campo, datos económicos y de fuerza de trabajo, etc.).
Paso III. Información y preparación previa de los participantes (agricultores y técnicos).
Paso IV. Observaciones y/o mediciones directas. Recorrido de la finca con agricultores y técnicos, que se repite posteriormente.
Paso V. Entrevista con informantes clave (autoridades gubernamentales, científicas, de organizaciones, empre-sarios locales, dirigentes campesinos y de cooperativas, agricultores de avanzada, etc.).
Paso VI. Entrevistas y encuestas formales con agricultores individuales.
Paso VII. Talleres con grupos de agricultores
Paso VIII. Definición, captar información y observa-ción de los indicadores de sostenibilidad para el sistema.
Paso IX. Análisis y síntesis de los datos e informaciones.
Paso X. Definición de limitaciones, sus causas y soluciones potenciales por parte de los agricultores, con la colaboración de los técnicos como facilitadores y asesores.
Paso XI. Presentación de informes y modelación de sistema.
4. Guía para las entrevistas y el análisis
A. Información general del agricultor(es) y su(s) familias
• Composición del(los) grupo(s) familiar(es) • Tamaño y distribución de la finca (croquis) • Objetivos y preferencias de la familia y el agricultor. • Bienes de capital: instalaciones, máquinas, edificios, etc. (por observación)
B. Recursos naturales • Biodiversidad de la flora y fauna espontánea (Observación en el terreno )
• Suelos Si se observa o existe erosión Compactación Agotamiento Materia Orgánica Causas principales de degradación Medidas de protección usadas
C. Utilización de los recursos. (Hacer un croquis) • Cultivos Sistemas, rotaciones y asociaciones Labores agrícolas - Posee Riego y/o drenaje Utiliza tracción animal y/o tractores Rendimientos, producción (con discreción)
• Ganado Especie, tipo y cantidad Tipo de explotación Alimentación Uso de los desechos Situación sanitaria y epizootiológica. Uso de medicamentos Producción ( sí es posible con mucho tacto )
• Calendario de actividades de la finca • Si procesa los productos en la finca (con discreción) • Arboles maderables y frutales (especies y cantidad) • Plagas Principales plagas de artrópodos, enfermedades y plantas dañinas de los cultivos Forma de control de plagas Magnitud de los daños
D. Aspectos socio-económicos de la finca • Costos
E. Comunidad • Manifestaciones culturales. (música , recreación ( rodeo) u otros)
F. Apoyo institucional • Asesoría técnica
G. Principales problemas, sus causas y soluciones potenciales, según orden de prioridad
En tiempos de la globalización, el neoliberalismo es asumido y confrontado como una teoría económica, expresada políticamente en la liberación de los mercados, el libre juego de la oferta y la demanda, la reducción del ámbito de influencia del Estado en el área económica y política, la eliminación de los subsidios a la producción agropecuaria y acuícola, la reducción de los aranceles, privatizaciones de servicios básicos: agua, energía, salud, educación y transporte, el incumplimiento de la normativa salarial y laboral, la reducción impositiva a las empresas privadas, los incentivos fiscales a la inversión transnacional, el suministro confiable de materias primas, entre otros. En este contexto neoliberal, una de las graves consecuencias que este modelo ha generado en los países en desarrollo, es el abandono de los propios campos productivos por parte de los gobiernos respectivos, campesinos y productores agropecuarios.
Esta población desarticulada y desarraigada de su contexto social-económico-histórico-cultural de vida, esencialmente rural, ha pasado a engrosar los grandes cinturones de miserias y pobreza que rodean a las ciudades en los llamados países periféricos. Sin embargo, los niveles de vida de los productores/as agropecuarios de los países más industrializados y/o desarrollados han mejorado sustancialmente.
Hoy en día seguimos siendo, esencialmente, suministradores de recursos naturales no renovables, pero con una considerable merma de los mismos y, después de más de siglo y medio de neocolonialismo económico, cultural, social y político, no se ha logrado alcanzar los estándares mínimos de inclusión, justicia y equidad social en la calidad de vida de nuestras sociedades.
A finales de los años sesenta se inició un proceso de imposición del discurso (globalizador y neoliberal) de las tres grandes corporaciones crediticias (FMI, BM, BID) que tiene como base los criterios fundamentales para “ordenar las economías de los países pobres o en vías de desarrollo” y condicionar el financiamiento de proyectos locales a la aplicación de “ajustes macroeconómicos”.
La implantación de estas políticas económicas, trajo como consecuencia el aumento considerable de la pobreza en sus diversas adjetivaciones (relativa, moderada, atroz, extrema). Estos “ajustes macro-económicos” impuestos a los pueblos, con la complicidad de sectores políticos-económicos internos a cada uno de los países, hizo posible las convulsiones sociales en los Estados Latinoamericanos y Caribeños, manifestándose hechos como el Caracazo, que aconteció en Venezuela a fines de la década de los ochenta.
Es así como, estas políticas han estado dirigidas esencialmente a generar recursos internos (capitalización) para orientarlos al pago de deudas contraídas por estos países, en detrimento de los llamados programas sociales, afectando directamente las condiciones de vida dignas en la población de menos recursos.
El resultado para los países de la Periferia, que asumieron los mandatos de políticas económicas del FMI, del BM y del BID, es el “haber producido” mayores niveles de pobreza, más deserción escolar, más reducción de las políticas y programas sociales, menos calidad y cobertura de los servicios de salud, agua, vivienda, transporte, energía, menos financiamiento a pequeños y medianos productores del agro, etc.; y en definitiva, disminución de las condiciones de vida de las grandes poblaciones empobrecidas. Este deterioro socioeconómico se evidencia fundamentalmente en las poblaciones rurales; incidiendo negativamente en la soberanía y seguridad agroalimentaria de las referidas naciones, al tiempo que se instaura una agricultura de puerto: importación a gran escala de productos agropecuarios foráneos, impactando los patrones alimentarios de las poblaciones.
En este sentido, más que una teoría económica, la globalización etapa superior del capitalismo, se ha constituido en un “discurso hegemónico de un modelo civilizatorio,…, como una extraordinaria síntesis de los supuestos y valores básicos de la sociedad liberal moderna en torno al ser humano, la riqueza, la naturaleza, la historia, el progreso, el conocimiento y la buena vida ”. Según este modelo, impuesto por las potencias económicas mundiales al resto de las naciones, la sociedad industrial estructurada en clases sociales, desigual, injusta, inequitativa, empobrecedora de las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población mundial, se constituye, no sólo en el orden deseable, sino en el único posible . Es la lógica del pensamiento único en el marco de las relaciones “centro-periferia” de dominación capitalista mundial. Este discurso se ha ido consolidando mediáticamente a través de enunciados como los siguientes: “fin de la historia”, “sociedad sin ideologías”, “modelo civilizatorio único y universal”, “desaparición de la acción política y del estado”, haciéndolo aparecer como el único modo de vida posible.
Este discurso hegemónico de la globalización, expresado a través del pensamiento neoliberal, está fundamentado en las condiciones sociales, políticas, económicas, históricas, culturales, desde los inicios mismos de la expansión europea en el siglo XVI. No es una construcción reciente, sino que: “ con el inicio del colonialismo en América comienza no sólo la organización colonial del mundo sino… la constitución colonial de los saberes, de los lenguajes, de la memoria y del imaginario ”.
Cabe considerar, con relación a la producción agropecuaria, que este discurso de dominación que asegura “progreso y desarrollo” y se sustenta en la falta de vínculos con las necesidades reales de los pueblos, lleva adelante un proceso sistemático de destrucción planetaria, agotamiento de los recursos naturales no renovables y se expresa en la degradación del medio ambiente, empleo abusivo de agroquímicos, desaparición progresiva de los bosques y selvas, floras y faunas, agotamiento de suelos y de recursos hídricos (cuencas, micro cuencas, ríos, lagos, etc.), producción intensiva y extensiva y maximización de la producción para el mercado.
Las políticas públicas de la República Bolivariana de Venezuela están orientadas precisamente a revertir y desmontar el discurso de dominación neoliberal, sabiendo que la soberanía y seguridad agroalimentaria es una de las líneas estratégicas fundamentales en la Refundación de la República, expresada en la CRBV, en el Plan de Desarrollo Nacional (Cinco Equilibrios) y en el nuevo Mapa Estratégico (Los 12 Objetivos).
La Universidad Bolivariana de Venezuela, como Universidad de Estado, a través del Programa de Formación de Grado en Agroecología, asume la formación de ciudadanos/as universitarios/as comprometidos con la transformación estructural del Estado y la Sociedad, en el marco de la construcción colectiva de una sociedad socialista, que incorpora en este proceso formador y transformador, los conocimientos técnicos – científicos de la lógica modernista y los saberes y prácticas ancestrales y tradicionales de las diversas expresiones histórico-culturales del sector rural venezolano. En este contexto histórico de transformación socialista, se inscribe la nueva geopolítica del Estado y del Poder Comunal, dirigida a la reconfiguración estratégica de la producción agropecuaria y acuícola como Política de Estado para alcanzar la soberanía y seguridad agroalimentaria.
En este sentido, el PFG en Agroecología coordina esfuerzos de formación integral para enfrentar los retos actuales de transformación socialista desde el ámbito de la sustentabilidad del ambiente, de los agroecosistemas y de la producción agropecuaria y acuícola, a fin de coadyuvar a alcanzar la soberanía y seguridad agroalimentaria del País. De igual manera, el PFG en Agroecología tiene previsto, la formación de ciudadanos/as universitarios/as, para actuar en concordancia con las políticas de desarrollo dirigidas por el gobierno bolivariano de Venezuela, orientadas a la construcción del nuevo sistema socioeconómico socialista. La municipalización de la educación superior y el desarrollo endógeno constituyen las estrategias esenciales para impulsar las transformaciones, sustentadas en la explosión del poder popular a través de los Consejos Comunales, para potenciar el desarrollo de cada comunidad, que en esencia, permite el beneficio colectivo y el desarrollo local, regional y nacional, basado en la creación de una nueva estructura de relaciones sociales de producción y de propiedad sobre los medios de producción, eficiente y diversificada, social y agroecológica y ambientalmente sustentable.
El PFG en Agroecología promueve y gestiona el desarrollo integral de las comunidades, porque concibe la actividad agropecuaria como hecho complejo, transdisciplinar y multidimensional, no sólo desde la perspectiva socioeconómica, sino también, la ecológica, en donde el compromiso social y la responsabilidad política y técnica van unidas, para dar respuesta al desarrollo rural integral de estas comunidades. Todo ello para afianzar la soberanía agroalimentaria, a través de la dignificación de la persona: centro y argumento de todas las transformaciones que permitan alcanzar la suma de felicidad posible.. Al tiempo que establece el diálogo de saberes y prácticas, entre conocimientos académicos y conocimientos ancestrales y tradicionales.
En lo esencial, se busca coordinar y articular esfuerzos institucionales y locales que permitan alcanzar las políticas dirigidas a la diversificación y fortalecimiento del sector productivo agropecuario y acuícola, a través de la progresiva autonomía tecnológica y la autosustentabilidad de las cadenas productivas, fundamentado en un uso racional y sostenible de los recursos naturales. En este contexto el P.F.G Agroecología orienta su eje de acción en los siguientes principios básicos:
1. Desconcentración territorial: la nueva geopolítica del poder popular se centra en el reordenamiento territorial, para superar el modelo centralista, promotor de la inequidad demográfica y el subdesarrollo regional, y ofrecer a todas las comunidades del país la oportunidad equitativa de desarrollo sustentable sobre la base de las potencialidades locales y la interrelación de comunidades y regiones, promovidas por los Consejos Comunales. A su vez, responde a la necesidad de garantizar el pleno aprovechamiento de los recursos y potencialidades existentes en cada zona del país, así como de potenciar y diversificar las actividades productivas para la soberanía y seguridad agroalimentaria.
2. Lucha contra el latifundio: las potencialidades agropecuarias de la nación y la vocación productiva de la población campesina están limitadas por la inequidad en la distribución y tenencia de las tierras. Por ello, los fines de justicia social, soberanía y seguridad alimentaria y equilibrio territorial dependen del desarrollo rural integral y de la justa redistribución de la tierra. De allí el valor estratégico otorgado a la guerra contra el latifundio en el marco de la reforma agraria integral, como medio para garantizar el derecho a la tierra de los campesinos, pueblos ancestrales y demás productores agropecuarios, así como la transformación de tierras ociosas en unidades económicas productivas y de la ordenación sustentable de las regiones y/o comunidades con vocación agrícola y pecuaria para asegurar su potencial productivo agroalimentario.
3. Ambiente sano y productivo: Para lograr un desarrollo equitativo y duradero es necesario garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y el respeto al medio ambiente en todas las actividades productivas, industriales y extractivas. Por ello el desarrollo endógeno busca fortalecer la productividad asociada al equilibrio ambiental, procurando armonizar las actividades productivas y el mejoramiento de las condiciones de vida con el entorno en que se desarrollan, con infraestructura y uso de tecnología respetuosas con el ambiente y las formas de vidas locales. No debe haber contradicción entre la vida humana, el desarrollo sustentable de la naturaleza y la necesidad de garantizar el desarrollo para las generaciones venideras.
4. Producción nacional: la lucha contra la dependencia y por la soberanía económica pasa por la sustentabilidad productiva interna y un nuevo modelo de las relaciones sociales de producción, como vía para garantizar el auto abastecimiento progresivo y el desarrollo de las comunidades y de la nación. Por ello, el modelo pone especial énfasis en la recuperación reforzamiento, activación y creación de actividades productivas nacionales y en la diversificación y eficiencia de las mismas. A su vez se promueve la planificación y articulación de las cadenas productivas, con el doble objetivo de responder a las necesidades de desarrollo local y nacional, y garantizar la competitividad de la producción nacional en los mercados externos.
5. Independencia y pertinencia tecnológicas: la dependencia tecnológica es uno de los factores fundamentales del subdesarrollo de nuestras naciones. Sin embargo, no se trata de promover la simple adquisición de tecnologías, sino de conjugar los saberes ancestrales y tradicionales con los avances tecnológicos, bajo criterios de pertinencia cultural, social, política, económica y productiva. Esto significa que no se privilegia un determinado tipo de tecnología, sino que se planifica y concierta tecnología artesanal, de avanzada o de última generación, según los requerimientos de cada actividad productiva y los procesos de incorporación en las comunidades. A su vez, significa rescatar y revalorizar los saberes ancestrales y tradicionales de las comunidades para su adaptación y aplicación a las transformaciones sociales.
6. Soberanía y seguridad agroalimentaria: la seguridad agroalimentaria es la capacidad de una nación para abastecerse de alimentos, mientras que la soberanía agroalimentaria apunta a fortalecer y sostener en el tiempo su capacidad de auto abastecimiento. La soberanía alimentaria progresiva se alcanza por medio de políticas de transformación de las relaciones de producción agropecuarias, pesqueras e industriales, que activen y consoliden los procesos de producción sustentable, distribución, comercialización y almacenamiento de la producción.
7. Organizaciones Socialistas de Producción: las formas de asociación económica solidaria son la modalidad básica de organización para el trabajo en el logro de los objetivos del desarrollo endógeno sustentable, para garantizar los procesos de transformación de la sociedad venezolana. Las empresas de producción social, el cooperativismo, empresas mixtas, empresas recuperadas, etc., son modelos de organización social y productiva que ponen en práctica principios de interés colectivo, solidaridad, participación igualitaria, inclusión; y se opone al individualismo, a la acumulación individual de capital, la fragmentación del trabajo y los roles y formas de dominación expresada en las relaciones laborales y jerarquizadas del capitalismo.
8. Trabajo no dependiente: el modelo socialista de desarrollo endógeno sustentable procura la auto determinación social y económica de las comunidades, organizadas solidariamente para la autogestión de los procesos productivos. Por medio de organizaciones socialistas de producción se busca transformar las relaciones sociales de producción capitalistas dependientes, para conformar una red de empresas sociales y productores independientes mutuamente relacionados sobre la base de intereses comunes, a su vez articulados en sus actividades productivas con los objetivos de desarrollo local y nacional.
9. Cultura local y/o el desarrollo hacia adentro: parte de los valores e identidades locales y el sentido de pertinencia de las comunidades con su tierra y su historia. El modelo endógeno revaloriza y fortalece las vocaciones y particularidades locales, regionales y nacionales, tomando en cuenta los saberes y culturas ancestrales y tradicionales, la historia de las comunidades y pueblos y sus raíces, los saberes locales y de lucha, las tecnologías propias ancestrales, las modalidades organizativas autóctonas, etc.
10. Democracia participativa y protagónica: la superación del modelo socioeconómico de dominación, se sustenta en la transformación del modelo de democracia representativa, y su sustitución definitiva por las instituciones de democracia participativa prevista en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; por ello, las políticas de desarrollo endógeno deben ir acompañada de la profundización de todas las formas de participación y protagonismo de las comunidades en los procesos productivos locales, regionales y nacionales, especialmente a través de los Consejos Comunales. Solo así, se logra que las medidas adoptadas respondan a las necesidades y transformaciones locales.
11. Organización popular: el éxito del modelo depende de la capacidad organizativa y compromisos de los sujetos del desarrollo, y por ello es necesario promover y garantizar la participación y protagonismo de las comunidades en los procesos propios de la producción de la Vida Cotidiana. Solo así se lograra que las medidas adoptadas respondan a los valores, necesidades y criterios de las comunidades, como principales protagonistas del nuevo modelo de desarrollo; a su vez, las políticas deben sustentarse en la participación y contraloría social de las organizaciones (comité de tierra, asambleas populares, mesas técnicas de agua, otras formas de organización popular), como medio para garantizar la pertinencia y sustentabilidad de las dinámicas del desarrollo endógeno, y así garantizar el éxito de las nuevas asociaciones productivas socialistas, fundadas en la explosión del poder popular.