II Lugar Premio de Periodismo “Dr. Manuel Palacio Fajardo” 2016

viernes, 17 de febrero de 2017

EN ARAURE El MPPAU-CIARA apoya a la urbanización Tricentenaria con la agricultura urbana

En el municipio Araure, la urbanización Tricentenaria vía Camburito al lado del Liceo Ecológico Pedro Arena Bolívar sus habitantes están apostando a la producción agrourbana, así lo informó el director estadal del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Urbana (MINPPAU) en Portuguesa, Gustavo Medina.

Afirmó que se viene prestando el apoyo en conjunto con los técnicos de la Fundación CIARA, allí se activaron espacios agroproductivos donde están participando familias de dicha comunidad.

Destacó que dichos espacios van desde 100 metros cuadrados de superficie el cual están siendo aprovechados para la producción de cultivos de ciclo corto como maíz, frijoles, ají dulce, pimentón, caraota, cilantro, cebollín y algunos frutales como la parchita como también topochos y cambures, todos estos tratados agronómicamente de manera agroecológica donde se busca producir alimentos de manera saludable sin perjudicar el medio ambiente.

“Ellos están recibiendo el apoyo como capacitación y acompañamiento técnico en la producción agrícola, también allí han sido beneficiados 19 Agro urbanos con el plan Hagamos una Vaca del MINPPAU-CIARA, donde se les facilitó herramientas agrícolas, plántulas, semillas, con el apoyo de la Gobernación del estado Portuguesa de la mano de Reinaldo Castañeda y la Alcaldía del Municipio Araure.
 
Resaltó además que a pesar de la guerra y el descredito que ha impuesto la burguesía hacia el modelo de producción el pueblo portugueseño está atendiendo el llamado a la nueva cultura de alimentación más saludable.

En ese sentido invitó a todos los habitantes de Portuguesa que se encuentran en zonas urbanas que se sumen a la producción en sus pequeños espacios con el apoyo de dicha institución ya que esto también llama a la unión familiar y a su vez a la obtención de sus propios rubros para el consumo humano.

Fuente: Ciudad Portuguesa 

jueves, 16 de febrero de 2017

UBV Agroecología Avanza en Bella Vista

Bella Vista 16/02/17. En el Caserío Bella Vista, jurisdicción del Municipio San Genaro de Boconoito en el Estado Portuguesa, la Universidad Bolivariana de Venezuela, por intermedio del Programa de Formación de Grado Agroecología, viene realizando un Proyecto Socioproductivo, que ya está dando sus primeros frutos luego de casi un año de ardua labor del grupo de estudiantes junto a su Profesor de Proyecto José Peralta.   

Bella vista es una comunidad netamente rural compuesta por 150 familias en la cual desde ya este proyecto contribuye a mejorar los niveles de organización, producción y de vida, aportando a los comités locales de abastecimiento y producción (CLAP).

Entre los logros se cuenta con: Lombricultura y Composteros que independizan al grupo de insumos agrotóxicos, en la parte de cultivo se dispone de yuca, musáceas, auyama, maíz, entre otros.

A continuación compartimos como ha evolucionado el proyecto:






lunes, 13 de febrero de 2017

La auyama, un exquisito regalo al paladar

(Caracas, Prensa Ciara).- La auyama por su facilidad para el cultivo está presente en la dieta de los venezolanos. Aporta importantes nutrientes como por ejemplo: potasio, calcio, vitamina A, fósforo, magnesio, zinc y el hierro.

El consumo recomendado es de hasta tres veces a la semana, tiene un alto contenido de agua que baja su valor calórico (12 – 40 calorías por cada 100 gramos de auyama).

Acá te dejamos esta receta, una sencilla torta puede ser el cierre espléndido de un buen almuerzo como un dulce regalo al paladar.

Ingredientes

¼ Kg. de queso blanco rallado
1 Taza se azúcar
½ Cucharadita de vainilla
5 Huevos
2 Tazas de puré de auyama cocida
1 Taza de leche evaporada
1 Pizca de sal

Preparación

Combinar en un bol amplio el queso, azúcar, huevos y la auyama, batir hasta que estén bien unidos todos los ingredientes y agregar la leche poco a poco, aromatizar con vainilla y si es de su gusto agregar un poquito de canela. Lleve a un molde engrasado de 23 CMS de diámetro. Hornear por espacio de 60 minutos, a 350° en baño de maría. Luego que esté fría, se lleva a la nevera. 

(Fin/María Romero / Fuente: con información de internet).

jueves, 9 de febrero de 2017

Reimpulso de la agricultura pasa por el rescate de la semilla nativa, local y campesina

Prof. Betty Arias investiga sobre las semillas venezolanas / Foto captura VTV
La implementación de la Ley de Semilla da “importancia a conservar y rescatar nuestra semilla nativa, local y campesina. Con esto le estamos diciendo: No a lo transgénico (…), y  le damos una connotación jurídica a la semilla” además, se contemplan aspectos socioeconómicos, políticos, éticos y moral.

La consideración la formuló la profesora Betty Arias, investigadora y docente de la Universidad Bolivariana de Venezuela, quien dirige el proyecto de rescate del Tapiramo, semillas que, aunque están en el país, son poco conocidas.

Aseguró que el país tiene la capacidad de sustituir importaciones, dado que “tenemos la fortaleza y los institutos con un buen nivel de investigación, así como  lo saberes populares”.

La docente e investigadora explicó que el impulso a la agricultura en todos los espacios, promueve “la siembra de nuestras propias semillas. Que los mejoramientos genéticos sean a través de formas naturales”.

“Los químicos aumentan la producción pero con un costo sobre nuestras propias vidas, la de los niños y la hambruna a futuro. Porque donde se siembra el transgénico la tierra muere y, además, la semilla transgénica no es una semilla viva porque no se puede reproducir”.

Sobre la investigación que adelanta, explicó que se trabaja sobre 23 variedades de tapiramo, lo que es tan solo una muestra de las variedades de esta leguminosa, considerando que el banco de semillas del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), en Maracay, cuentan con un reservorio de 170 variedades. A este grano se lo conoce como mantillino, guaracaro o poncha dependiendo de la región donde se cultive.

“Su valor nutricional es superior a lo que aporta la caraota negra. Queremos que los agricultores vuelvan a cosecharlo”, afirmó la investigadora.

Manifestó la importancia de este tipo de estudios, especialmente en el caso de las leguminosas que “tienen un gran potencial porque fácilmente pueden sustituir la proteína animal y es de fácil adquisición porque es más económico que comprar carne, y por ende es más sana para el organismo”.

Andrea García / Hoy Venezuela

miércoles, 8 de febrero de 2017

UBV Agroecología Realizó Foro en Apoyo a la Agricultura Familiar en Camirí


Camirí 08/02/17. La Universidad Bolivariana de Venezuela, por intermedio de su Programa de Formación de Grado (PFG) Agroecología, realizó el Foro Denominado “Porqué, para que y como hacer agricultura urbana”, la actividad se desarrollo en la Escuela Cesar Mora de la Población de Camirí en jurisdicción del municipio Barinas.

Se conto con la presencia de estudiantes de agroecología, docentes de la escuela, representantes del Consejo Comunal y voceros del CLAP, el objetivo de la actividad fue Promover cambios en los conocimientos, destrezas, habilidades, actitudes y valores de las familias campesinas o pequeños productores para el desarrollo y la mejora de las técnicas y sistemas de producción basados en la Agroecología. 

Los asistentes manifestaron la importancia de este tipo de encuentros y se establecieron compromisos para seguir fortaleciendo la agricultura urbana en Camirí y el conuco de la escuela.

Los responsables de organizar el foro fueron los estudiantes del PFG Agroecología y los profesores Yadira Sánchez y Víctor Peralta.

domingo, 5 de febrero de 2017

Venezolanos crearon biotratamiento en el IVIC Recuperarán suelos contaminados con hidrocarburos

Utilizaron residuos agroindustriales como cascarillas de arroz, bagazos de sábila y caña de azúcar, entre otras, para remover en áreas tocadas por derrames de petróleo o lodos de perforación


Un grupo de doce investigadores venezolanos creó una serie de fórmulas a base de residuos agroindustriales para realizar biotratamientos en suelos contaminados con hidrocarburos. Este proyecto, titulado “Producción de biomasas agroindustriales para el biotratamiento de desechos con hidrocarburos” es liderado por el investigador Saúl Flores, jefe del Laboratorio de Ecología de Suelos II, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

Flores reveló que, en este proyecto, los científicos utilizaron residuos agroindustriales, como cascarillas de arroz, tusas de maíz, bagazos de sábila y caña de azúcar, y cápsulas de moringa, para remover hidrocarburos en áreas afectadas por derrames de petróleo o lodos de perforación.

Los biotratamientos obtenidos en el desarrollo de este proyecto son tecnologías estratégicas, dado que el Motor Hidrocarburo es uno de los motores con mayor actividad y dinamismo en la economía nacional; y, sobre todo, considerando el compromiso del Gobierno venezolano en la preservación de la vida en el planeta.

En esta iniciativa —que recibió financiamiento del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit)— trabajan 9 científicos (siete mujeres y dos hombres), que hacen vida en el IVIC, en el Instituto de Tecnología Venezolana para el Petróleo (Intevep), y en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV).

“Estudiamos las propiedades químicas de los residuos; luego, probamos de manera natural y con tratamientos térmico-químicos. La mayoría de estos residuos, cuando se les realiza tratamientos térmicos, aumentan algunas de sus propiedades que ayudan en el proceso de biotratamiento”, indicó.
Los investigadores tomaron los residuos, estudiaron cada uno de ellos y obtuvieron resultados interesantes. Sin embargo, fue a través del bagazo de sábila y de la cápsula de moringa que obtuvieron mejores resultados para el biotratamiento de desechos con hidrocarburos provenientes de actividades de la industria petrolera.

Las pruebas de este proyecto se hicieron con hidrocarburos de la Faja Petrolífera del Orinoco, específicamente de la zona de San Diego de Cabrutica. “Durante la prueba, agregamos los residuos, y resultó que la cápsula de moringa y el bagazo de sábila aumentaron las propiedades biológicas del suelo, y permitieron que el crudo desapareciera más rápido. Comprobamos que la moringa y el bagazo de sábila estimulan los microrganismos que están en el suelo, y ayudan a degradar el hidrocarburo”, resaltó Flores.

A partir de los elementos identificados, el equipo del IVIC comenzó a realizar fórmulas para generar un producto y registrarlo como una solución para bioestimular los suelos y facilitar su recuperación.

RESCATE DE SUELOS

En el marco de la investigación, los científicos venezolanos detectaron que los residuos agroindustriales tienen distintas aplicaciones: los combinaron para introducir unos biofiltros que fueron probados en colorantes, metales pesados y mercurio, y obtuvieron buenos resultados.

Saúl Flores explicó que tomaron las cápsulas de moringa, las sometieron a un tratamiento térmico y, luego, las manejaron con quitosano proveniente de cangrejos y conchas de camarones. Partiendo de esta idea, diseñaron biofiltros capaces de absorber los metales que están en el agua. “Deseamos escalar esta idea y construir biofiltros para que la gente pueda tomar agua descontaminada. Este producto es ideal para aquellas industrias que trabajan con colorantes, textiles, metales, cuero; para que puedan tratar sus aguas, y no causar tanta contaminación”, sostuvo.

Uno de los objetivos planteados es que las empresas de producción social se apropien de estas tecnologías, y las apliquen en sus espacios para beneficiar a los habitantes de la zona.

Según Flores, a través de este proyecto, se pueden fortalecer las industrias petrolera y textil; así como beneficiar las poblaciones de los estados Monagas, Anzoátegui, Barinas, Apure, Guárico, Zulia, Lara y Táchira.

OTRAS APLICACIONES

Otra virtud del proyecto de biomasas agroindustriales del IVIC es que tiene aplicaciones en otros espacios: “Por ejemplo, en el estado Mérida, donde la utilización de herbicidas y plaguicidas ha perjudicado los terrenos, queremos hacer unos ensayos para acelerar la recuperación de los suelos. El objetivo es brindar soluciones concretas al país con los aportes científicos”, enfatizó.

Cabe destacar que, para hacer biotratamientos, por lo general, las empresas utilizan productos importados; en este caso, los investigadores del IVIC aprovechan materia prima nacional.

“La ventaja es que los residuos que nosotros utilizamos se encuentran fácilmente, pero sería interesante estimular la producción agrícola para seguir obteniéndolos y, así, darle un mayor uso aplicando la ciencia y tecnología a favor de la población venezolana”, afirmó Saúl Flores.

Esta investigación refrenda el acuerdo que Pdvsa y el Ivic suscribieron para asesoría y cooperación, válido por cinco años, para fortalecer las áreas productivas de la industria petrolera, a través de proyectos de investigación y desarrollo.

El presidente de Pdvsa Intevep, Omar Uzcátegui, quien selló el acuerdo con Eloy Galíndez, director del instituto científico, señaló que a través de este convenio el personal del Ivic brindará asesoría a la estatal para reforzar las labores de mantenimiento de los laboratorios ubicados en la áreas de producción y refinación. El instrumento de cooperación fue suscrito durante el encuentro Pdvsa con nuestra ciencia, Producción y conocimiento al servicio de Venezuela, que se desarrolló entre el 1º y el 3 de febrero en la sede del Ivic, en el estado Miranda.
Fuente: Correo del Orinoco 05/02/17

sábado, 14 de enero de 2017

¡En el 2016! 400 mil familias se sumaron a la agricultura Urbana

(Caracas, 11-01-2017).- El jefe de Control Nacional de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, Freddy Bernal, ratificó este miércoles que en el 2017 se proyecta la activación de 11 mil CLAP productivos, con la aprobación de 9 mil 300 millones de bolívares provenientes del Fondo Socialista de los CLAP.
Para el primer cuatrimestre del año, que va de enero a abril, cada CLAP ejecutará un proyecto productivo en el área de textil, artículos de higiene y limpieza, y alimentos, precisó durante una entrevista en el programa Al Aire, que transmite Venezolana de Televisión.
En este sentido, informó que han sido aprobados y entregados más de 600 créditos, por el orden 1.500.000 y 3.000.000 de bolívares, a través del programa “Yo soy CLAP” del Banco Bicentenario.
Como parte de los resultados alcanzados en el 2016 en esta materia, Bernal comentó que a través del Ministerio para Agricultura Urbana unas 400 mil familias se incorporaron a la producción de alimentos desde espacios familiares y comunales.
Lo más importante de la producción es que se está dando un salto en la conciencia. Nuestro gobierno y pueblo entendieron que no se puede seguir dependiendo de la importación sino que debemos dar un salto adelante” (FIN/ Texto RNV – Foto Minppau).

jueves, 12 de enero de 2017

¡Rico y saludable! Espaguettis salteados con vegetales

(Caracas 11-01-2017. Prensa Ciara).- Los espaguetis con verduras son una excelente y deliciosa alternativa para consumir vegetales de una manera diferente, convirtiéndose en una receta especialmente ideal para los más pequeños de la casa. Además se trata de una opción nutritiva muy fácil de preparar, aquí te compartimos la lista de ingredientes y el paso a paso de su preparación:

Ingredientes:
Cebolla
Pimentón rojo o verde
Ajíes dulces
Dientes ajo
Calabacín
Zanahoria
Maíz
Vainitas
Papas
Petipua
Repollo
Espaguetti
Especias (comino, orégano, tomillo, al gusto sal y pimienta)
Salsa de soya
El primer paso para la preparación es lavar todas los vegetales, luego los cortamos en julianas, es decir en tiritas, se sofríen o saltean a fuego lento por unos 10 a 15 minutos, tapando la sartén para que el vapor vaya cocinando las verduras, seguido a esto se agregan las especias y la salsa de soya.

Al terminar el tiempo estimado de cocción, se procede a mezclar los espaguettis previamente cocinados con las verduras salteadas y listo, buen provecho. (Fin/ Daniela Cadena/ Con Información de Medios).

martes, 10 de enero de 2017

¡Logros del 2016! Conucos familiares y escolares contribuyen al impulso de la agricultura urbana en Venezuela

(Caracas - 10-01-2017) -. Durante el año 2016, la Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara) ente adscrito al Ministerio del Poder Popular de Agricultura Urbana (Minppau), atendió a más de cinco mil comunidades y alrededor de 300 instituciones educativas para consolidar las actividades socio-productiva y autosustentables.

De acuerdo al balance  anual  de la Fundación Ciara,  el proyecto de Agricultura Familiar Comunal atendió a más de 19 mil productores en 172 municipios y 354 parroquias en el territorio nacional, con una inversión de 128,90 millones de bolívares.

Con esta inversión se desarrollaron 54 unidades de producción familiar y 43 proyectos de inversión para la producción agrícola de parcelas demostrativas comunales, utilizadas para las prácticas de capacitación y acompañamiento para fomentar una economía productiva en beneficio para las familias y las comunidades.  

La Fundación Ciara a través de los proyectos de formación en las escuelas, desarrolló 284 huertos escolares para promover la cultura de producción de alimentos en los centros educativos.
La institución promueve la formación técnica y científica en la activación de los Conucos Escolares establecidos el Decreto de Emergencia Económica presentado por el presidente de la República, Nicolás Maduro, para impulsar el nuevo modelo económico productivo nacional.  

Fuente: CIARA 

lunes, 9 de enero de 2017

En el 2016 Minppau formó a más de 140 mil personas en agroecología

(Caracas, 04-01-2016. Prensa CIARA).- Durante su primer año de gestión, el Ministerio del Poder Popular de Agricultura Urbana (Minppau), a través de su organismo adscrito la Fundación de Capacitación e Innovación para Apoyar la Revolución Agraria (Ciara), formó a más de 140 mil personas en temas vinculados con la agroecología y la producción de alimentos a pequeña escala.

Explicó Lorena Freitez, ministra del Poder Popular de Agricultura Urbana, que los planes de formación adelantados por la citada cartera en el 2016 estuvieron dirigidos principalmente a familias agrourbanas, Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), productores de proteína animal, comunidades escolares, movimientos sociales, pequeñas y pequeños agricultores periurbanos, servidoras y servidores públicos.

Otros actores socioproductivos capacitados fueron los pregoneros y pregoneras de la agricultura urbana del Frente Francisco de Miranda (FFM), Jóvenes de la Patria y activadores productivos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Acotó Freitez que este proceso de socialización del conocimiento agroecológico permitió, junto al acompañamiento técnico, la entrega de insumos y el apoyo financiero, la activación de más de 14.600 unidades de producción agrourbanas en 180 parroquias del territorio nacional.

Entre los temas desarrollados por las facilitadoras y facilitadores de la Fundación Ciara se pueden mencionar: Concepción agroecológica – paradigma para el Buen Vivir, Herramientas de facilitación, Suelo – sistema vital, Agua – fuente de vida, Semilla – elemento liberador, Sistema de siembra para la vida, Interracción biótica, Planificación ecosostenible, Registros y costos de producción, Transformación y consumo, Intercambio solidario y distribución justa.

Las modalidades empleadas para compartir los saberes fueron talleres, charlas, foros, demostraciones de métodos, conversatorios y encerronas formativas, entre otras. (FIN/Mariela Franco).

sábado, 7 de enero de 2017

¡Balance anual! Esto fue lo que logró la Agricultura Urbana durante 2016 en Venezuela

YVKE Mundial/ Prensa Agricultura Urbana
Para las grandes mayorías, el gran sinsabor del conflicto político-económico que sorteamos es sentir que la economía nos afecta y pareciera que nosotros no podemos afectarla a ella. Se nos convenció que los problemas económicos los arreglan los economistas que asesoran a los gobernantes y que es muy poco, insignificante y muy marginal lo que cada uno de nosotros podamos hacer.

La sacudida económica de 2016 obligó a repensar estas convicciones de indefensión económica de cualquier familia venezolana, exigiéndonos revisar nuestro papel en las ecuaciones económicas y conocer acerca de todos los factores y actores que las componen.

2016 fue el año del desengaño económico: es ineficiente esa ecuación según la cual unos pocos “dueños” de tierras, máquinas, camiones, locales y bancos producen y abastecen lo que necesitan miles, millones. La lección: esa otra economía, la economía del futuro, que permitirá romper con los bucles históricos de dependencia económica en Venezuela, es esa donde muchos producen para muchos y las reglas del mercado se someten a la acción de las mayorías. El reto: organizar, apoyar y acompañar esa producción masiva, diversificarla según necesidades, territorios y sujetos; darle un método, unas tecnologías, unas reglas, unas medicaciones justas y un valor social y moral; producir una nueva ecuación democrática de la economía nacional.

Después de un año de soportar burlas y marginaciones internas, externas, oblicuas y transversas, con 14.600 unidades productivas acompañadas directamente, 3.022 financiadas, 140.000 personas formadas en agroecología, 9.377 toneladas de alimentos producidos, y un una hoja de ruta que programa a 4 años cómo cubrir progresivamente el 20% del requerimiento anual de alimentos de los casi 17 millones de venezolanos que habitan las zonas metropolitanas del país, la gran victoria de la Agricultura Urbana en Venezuela hecha política, método y gente (agrourban@s) es, sobre todo, haber construido uno de los nuevos espacios de acción social donde esa nueva ecuación económica, que busca resolver necesidades, demandas y aspiraciones mayoritarias, no sólo puede ser posible sino que ya está aquí.

Ganamos muchos más para la producción de alimentos 

En todo el país se censaron 29.426 unidades productivas que aglutinaban a 100.000 personas motivadas a producir, a través de la activación del Registro Nacional de la Agricultura Urbana. Priorizando 10 de las ciudades más grandes y pobladas del país a efectos de no distraernos de lo urbano, propusimos 13 rubros de hortalizas de ciclo corto con la clara intención de poder tener los primeros alimentos sembrados en la ciudad entre 90 y 100 días; y con la entrega de un mínimo de insumos (50 kg de semillas y 104.000 plántulas de tomate), se logró contabilizar la producción de 377 toneladas de hortalizas (tomate, berenjenas, pimentón, ají, rábanos, lechuga, entre otras) que se pudieron comer al cierre de 100 días de campaña por la producción agrourbana.

La primera campaña “100 días por la Agricultura Urbana” no fue otra cosa que una estrategia para visibilizar y acompañar un nuevo sujeto político-productivo “agrourbano” que, haciendo síntesis de lo mejor del campo y de la ciudad, ingresara al terreno de las disputas por la democratización económica. En 100 días: 1) conocimos la potencialidad de la Agricultura Urbana en Venezuela, cartografiando a los convencidos y militantes de la agricultura en las ciudades; 2) visibilizamos las capacidades del pueblo para resolver problemas, 3) despertamos inquietud y entusiasmo en los indiferentes o escépticos sobre nuevas formas, sujetos y espacios productivos; 4) identificamos los principales retos de una agricultura en las ciudades, sustentable y humana.

Sí pudimos: subir el volumen a la producción de alimentos

De 377.000 kilos en 10 ciudades a 9.000.000 kilos en 180 parroquias urbanas. Con un salto de 2.387% de incremento en nuestras propias marcas de producción damos la bienvenida a Enero 2017 que viene cerrar el primer año de este nobel ministerio.

Con la intención de saltar del deseo al hecho, en Julio 2016 lanzamos a la calle “21 semanas y ½ por las Hallacas Agrourbanas”, una convocatoria a organizarse para la producción familiar y comunitaria brindando un sentido colectivo: “produzcamos nosotros mismos los ingredientes de nuestras hallacas (plato navideño), luchemos, que nadie nos robe la navidad”. Constituyó nuestro llamado a organizar diversos sujetos, territorios y modos de producción, en el marco de la activación de una política concreta de apoyo a la producción que tuvo como sello “Hagamos una Vaca”, apelando a un método basado en trabajo compartido, apoyo mutuo, respeto y co-responsabilidad entre productores, familias y gobierno.

21 semanas dedicadas a organizarnos en seis frentes de producción a partir del acompañamiento técnico, la formación agroecológica y el apoyo financiero con más de 3.000 créditos, dotaciones de insumos y equipos agrícolas. Más de 140.000 personas formadas provenientes de familias no organizadas, grupos juveniles, Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), productores de proteína animal, escuelas y pequeños productores periurbanos, a quienes logramos acompañar de manera directa para activar 14.674 Unidades Productivas, junto a las cuales en el pasado mes de Diciembre cumplimos con el abastecimiento con ingredientes hallaqueros para 305 mil familias en 180 territorios urbanos de la geografía nacional.

Apenas comenzamos: retos agrourbanos

La Agricultura Urbana venezolana para quedarse dentro de las expectativas de futuro nacional y sobre todo para convertirse en un instrumento productivo útil, debe cristalizarse como un sistema de producción agrícola urbano. Sus retos están asociados a cada momento de su cadena productiva:

Innovaciones en la planificación agrícola: producir lo necesario. Calcular la producción en función de necesidades de consumo nutricional, parece obvio pero no lo es. A partir del Plan Estratégico “Ciudades Agroproductivas 2017-2021”, MINPPAU se propone cubrir progresivamente en 4 años, el 20% del requerimiento anual de alimentos de los casi 17 millones de venezolanos que habitan las zonas metropolitanas del país, comenzando en 2017 con 340.000 toneladas de alimentos en 4.360 hectáreas, que direccionará prioritariamente hacia la consolidación del Sistema de Alimentación Escolar.

Desarrollar referencias tecnológicas propias o morir: el reto es lograr altos rendimientos con pocos espacios y recursos.

Hoy contamos con 6 modalidades de siembra (en ellas definimos superficies, tipos de siembra, costos, fuerza de trabajo y rendimientos), se hace urgente avanzar en modalidades óptimas de producción de proteína animal.

La sustentabilidad de la Agricultura Urbana es igual a avanzar en métodos fáciles y eficientes de gestión del agua para garantizar el riego.

No tendremos credibilidad al hablar de soberanía, sino superamos la dependencia agrícola de insumos importados. Hoy contamos con un proyecto nacional para la producción anual de semillas (hortalizas, tubérculos, cereales y granos), bio-insumos (fertilizantes y bio-controladores), sustratos y abonos, alimento balanceado para animales y genética de rebaños alternativos como conejos y cabras. Más de 300 productores artesanales de semillas y 18 fundos zamoranos (11 mil has) convencidos para la producción de insumos para la Agricultura Urbana.

Autoabastecimiento territorial como expresión de una cadena productiva agrourbana eficiente. Garantizar la post-cosecha de alimentos es lograr arrime de vegetales y proteína animal principalmente a los territorios donde se producen, y que los productores asociados puedan desarrollar el mayor valor agregado a su producción (procesamiento artesanal o industrial de productos agrícolas).

Avanzar en la productividad del suelo urbano. Avanzar sustantivamente en la reprogramación productiva del suelo urbano exige activar cuanto antes el Decreto 2.496 para la afectación de espacios públicos urbanos con fines agrícolas, aprobado por el Presidente Nicolás Maduro el 20 de octubre de 2016.

Construir instrumentos financieros propios de la Agricultura Urbana, que al dialogar con la integralidad de las políticas económicas optimicen el uso productivo de la renta.

Miles de productores no bastan: poblemos la macroeconomía

 A un año de creación del MinppauI, lejos de perder, hoy hemos ganado un instrumento público para apoyar y acompañar las iniciativas de un pueblo que está decidido a protagonizar las transformaciones económicas por las que clama y a producir sus propios alimentos. Hemos ganado el primer ministerio de agricultura urbana del mundo, con el cual nace no sólo una nueva posibilidad para una agricultura más sana, humana y económica, sino un nicho desde el cual construir los cimientos para nuevas formas de producción que garanticen cada vez una mayor soberanía. Nació un aliado para nuevos sujetos que, cada vez con mayor eficacia política, tensionarán por una economía para todos.

Sin embargo, sabemos que aún cuando se sumen miles de productores nuevos al sistema productivo nacional, esto no bastará para transformar las reglas del juego. Si vamos a luchar, debemos hacerlo en todas las dimensiones del conflicto económico.

Las nuevas ecuaciones económicas venezolanas nos exigen nuevos productores pero también nuevas reglas para proteger la producción de nacional de las importaciones; nuevas reglas para equilibrar los niveles de ganancias de los que más capital acumulan en el país; una política de precios, pública, sencilla y pedagógica (que todos podamos comprender) que asigne justo valor a lo producido pero también nos convierta en garantes de ese valor; nuevas reglas sobre los flujos monetarios y los sistemas bancarios. 2017 entonces, nos exige entrar en un gran debate y esfuerzo nacional por reconstruir un marco general, mucho más justo, de resguardo de la producción nacional y marcador de equilibrios en la distribución de la nueva riqueza que estaremos por producir en adelante. Esto sólo lo lograremos de la misma forma: llenando de pueblo ese desierto social que hoy es la macroeconomía.

Desde el 06012014 - 4:35 p.m.