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viernes, 13 de mayo de 2011

En Ciego de Ávila, GUARDIANES DE LA AGROECOLOGIA

Experiencias originales en ese territorio de la región central de Cuba
Por Julio Juan Leandro

Cuando Miguel Zamora Hernández comenzó a preparar una canoa con hormigón para obtener en ella humus de lombriz, algunos de sus compañeros de la Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Aníbal Madrigal, del municipio avileño de Florencia, dudaron de que aquello tuviera éxito.

Sin embargo, a los pocos meses todos los cooperativistas vieron hecha realidad una vieja aspiración: más y mejores cosechas sin utilizar abonos químicos ni contaminar el medio ambiente; solo con la formación de canteros dentro de esos recipientes y la "siembra" de lombrices californianas.

Miguel es uno de los miles de campesinos de Ciego de Ávila amantes de la agroecología, experiencia aplicada ya en 104 fincas del sector cooperativo-campesino de la central provincia cubana, donde se emplea, además, la cachaza azucarera, compost, desechos de cosechas y estiércol vacuno.

De una u otra forma, los 189 organismos de base de la ANAP en este territorio (60 CPA y 129 CCS) acometen la iniciativa para favorecer las plantaciones, ahorrar recursos y materializar recolecciones cada vez  más ecológicas.

Durante el 2006 los labriegos de Ciego de Ávila utilizaron nada menos que un millón 300 mil! toneladas de abonos naturales, de las cuales más del 50 por ciento lo emplearon los cooperativistas y productores individuales para que sus suelos ganaran en fertilidad. El resto correspondió a las empresas de cultivos varios.  

El trabajo realizado en ese sentido posibilitó que la provincia acopiara más de ocho millones de quintales de viandas, hortalizas, granos y frutales.

MENOS FERTILIZANTES Y MAS PRODUCCIÓN

Tales componentes naturales no solo favorecieron la capa vegetal, sino que también proporcionaron alimentos más sanos, y al mismo tiempo economizaron divisas al suplir en más del 90 por ciento la cantidad de fertilizantes usados allí a principios de la década de 1990 en el giro agropecuario.

En etapas anteriores el sector agrícola avileño prescindía de unas 30 mil toneladas de sustancias químicas, sin embargo hoy con unas seis mil es uno de los más eficientes en el país, al poseer un rango de producción anual de unos siete millones de quintales de viandas, hortalizas y granos.

Estas y otras prácticas, métodos alternativos y recursos naturales, les han posibilitado a esos hombres del agro incremento en los acopios de raíces, tubérculos, granos, tabaco, hortalizas, etc.
Unos 560 promotores y 150 facilitadores han logrado sensibilizar con estas técnicas a la mayoría de los anapistas, quienes reciben capacitación y entrenamiento para el dominio de la metodología que rige al "Proyecto Agroecológico de campesino a campesino".

Ellos difunden en los campos la factibilidad de este método, que propicia la elevación de los rendimientos agrícolas, afirma Miguel Hernández Peláez, coordinador provincial del referido programa.
  
Está el caso del matrimonio Pablo Díaz-Idania Falcón, de la CCS Cloroberto Echemendía, municipio de Ciego de Ávila, que mantiene en funcionamiento un digestor de biogás a partir de las excretas de ganado porcino, mediante el cual no tiene que emplear ni energía eléctrica ni keroseno para cocinar los alimentos a los cerdos en ceba.

"Además de gas metano --subrayan--, eliminamos así uno de los excrementos más nocivos y propiciador de moscas y otros insectos".

EL ABONO MÁS EFICAZ
En los últimos tiempos ha cobrado fuerza la elaboración de humus de lombriz, abono natural considerado el más eficaz beneficiador de los suelos al reestructurar las propiedades físicas, químicas y biológicas de la tierra.

Tal modalidad orgánica contribuye a la preservación del medio ambiente, pues básicamente se obtiene de subproductos de cosechas y el estiércol vacuno y caballar, en tanto propicia el equilibrio biológico de los terrenos.

Entre sus ventajas sobresale su rápida asimilación por los cultivos agrícolas en los que se emplean, incluida la jardinería; mientras la óptima actividad fitohormonal contribuye a mejorar el estado vegetativo de las plantas y a la obtención de elevados indicadores productivos y de calidad.

De ahí que los tabacaleros, horticultores, vianderos y fruticultores prioricen su aplicación, en tanto la ANAP incentiva entre sus miembros la fabricación de ese fertilizante natural, debido a las potencialidades que tiene este sector en los 10 municipios avileños.

Por su probada efectividad, cada vez gana más seguidores el empleo de medios biológicos para combatir plagas y enfermedades, lo cual permite la obtención de renglones más sanos, con las consiguientes ventajas para el consumidor.

La utilización del humus de lombriz de forma líquida favorece significativamente la agricultura cubana, sobre todo el cultivo del plátano, al demostrarse que así el nutriente es más eficaz.

Su uso esparcido con mochilas penetra mejor por el follaje que por las raíces de las plantas y sus efectos productivos son mayores.

La aplicación de esta iniciativa contribuyó a que Ciego de Ávila cosechara en el 2006 la cifra récord de casi dos millones de quintales de plátanos. Ese tipo de materia, cuando se echa de manera fluida, adelanta el período de floración del banano y combate, incluso, la sigatoka, principal enfermedad del cultivo.

¿VACAS QUE BEBEN HUMUS DE LOMBRIZ?

El uso de humus de lombriz en la agricultura cubana ya deviene tradicional, pero como agua de beber para las vacas asombra a cualquiera. La idea, surgida en la empresa pecuaria Ruta Invasora, de los propios dominios avileños, se ha extendido al sector cooperativo-campesino, sobre todo en Florencia.

Precisamente Zamora Hernández se lo suministra al ganado de su finca y afirma que estimula el celo en las vacas, mientras las que están en  ordeño han aumentado su producción lechera.

No conforme aún con su experimento, ahora se lo da a las puercas reproductoras y dice que les abre el apetito y las fortalece, por lo cual extendió su iniciativa a los carneros de la "Aníbal Madrigal".

 "Si es bueno para los cultivos, tanto sólido como líquido, y también para los animales, pues seguiremos produciéndolo cada vez con mayor  interés y propagándolo entre todos los campesinos", subraya.

Otros émulos de Zamora Hernández en el ámbito de la agroecología son Jorge Luis Rodríguez, Eva Ledón, Jesús Ignacio González, Vidal Barrio, Juan Cruz, Pablo Díaz e Idania Falcón, todos de Cooperativas de Crédito y Servicios; y abanderados de una técnica cuyas perspectivas son infinitas para la agricultura cubana.

La ANAP en el territorio avileño fabrica una casa de humus de lombriz en cada localidad municipal, tomando la experiencia de otras provincias. Son de guano de palma real y madera rolliza, con 15 metros de largo por cinco de ancho; de dos canoas con esa misma longitud, un metro de altura y orificios en estas para recoger el agua después de la irrigación.

El objetivo es proseguir aumentando este ejército de guardianes de la agroecología. (AIN)

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